jueves, 17 de abril de 2014

Agricultura Egipcia

El Nilo y la agricultura
El sistema económico de los egipcios descansaba fundamentalmente en la agricultura. El Nilo, que es el río más largo del mundo (6,671 km. de longitud), fue el factor natural decisivo en el nacimiento y desarrollo de la cultura egipcia.

Los primeros grupos que se establecieron en las orillas del río aprovecharon la corriente que, en su crecida anual dejaba tras de sí un limo fecundante.

Auxiliándose con eficiente sistema de riego consistente en el trazado de canales, los egipcios explotaron al máximo los recursos que el Nilo les brindaba, llegando así a desarrollar una rica agricultura. El conjunto de obras hidráulicas que constituía su sistema de irrigación debía mantenerse en optimas condiciones; de lo contrario, una crecida escasa del río o un riego insuficiente significaba para ellos un año de hambre.

El Nilo representaba también un factor de riqueza en la medida en que era la vía de comunicación por la que fluía una intensa actividad comercial. Los excedentes de la producción de trigo, cebada, hortalizas, frutas y leguminosas, básicamente, eran destinados al tráfico comercial con los pueblos vecinos. Los egipcios comerciaban también con tejidos de lino y objetos de alfarería fina. A cambio, ellos obtenían oro, marfil, madera y especias.

Sin el Nilo y sus crecidas regulares, Egipto se confundiría con los desiertos que lo rodea. Pero el estrecho corredor que las aguas han trazado en su cuenca forma un largo listón de verdura que antes de llegar al mediterráneo se amplía en V constituye el delta, antiguo golfo colmado por los aluviones del río.

Egipto es un "don del Nilo", según Heródoto, en junio se efectúa la bienhechora crecida, después de las lluvias ecuatoriales. Por está época el viento del norte ha soplado sobre el país de dos meses antes y el campo es sólo un árido desierto. El río no cesa de crecer hasta septiembre, y cuando la crecida alcanza su máximo (el caudal del río es entonces de 13, 000 m3 de agua por segundo), todo el valle está inundado; después, el río se retira, dejando en los campos un limo fertilizante, y entra nuevamente en su lecho en diciembre. Ahora nos explicamos porque los antiguos egipcios, ignorantes de la geografía, dedicasen al río divino y misterioso himnos de inmensa gratitud.

Los primeros egipcios fueron cazadores y pastores nómadas. Unos 5.000 a. C. comenzaron a descender de los desiertos hacia el interior del valle del Nilo. Aprendieron a sembrar en el légamo resultante de la inundación del verano, criaban ovejas, cabras y otras clases de ganado, así como perros de caza, y asnos, que utilizaban como animales de carga. Estos egipcios prehistóricos, que aprendieron a cultivar y a tejer el lino, a modelar vasijas y construir cobijos de barro y cañas, empezaron a vivir en comunidades agrícolas fijas y ordenadas.

El Nilo, aunque generoso y por lo general regulable, a veces crece demasiado, en cuyo caso se producen calamitosas inundaciones, mientras que otras no crece lo suficiente, y entonces aparece el hambre. Como consecuencia, los primeros agricultores aprendieron a asociarse y comenzaron a levantar diques para regular las aguas, y almacenar el grano para los años de escasez, en los que las cosechas fallaban.

Con el paso del tiempo, los pueblos se convirtieron en ciudades y las comarcas en reinos. La vida se hizo más compleja, y los oficios y técnicas, más especializados. También se enriqueció la vida cuando los hombres aprendieron a trabajar el cobre y la piedra, a pintar vasijas y a tejer cestos, a fabricar cerveza y a sembrar la vid. Fue introducida asimismo la rueda de alfarero, probablemente originaria del Asia occidental.

Pronto seguiría la invención de los signos de escritura. Aunque la idea de escribir pudiera proceder de Mesopotamia, el sistema jeroglífico, que utiliza signos pictóricos para representar ideas y sonidos, es completamente diferente de la escritura cuneiforme de los sumerios y se desarrolló en suelo egipcio. Los primeros ejemplos de escritura jeroglífica no eran como en Sumeria, textos de carácter económico, sino anotaciones históricas. Aunque imperfectamente comprendidos, dichos textos nos refieren algo sobre las actividades y hazañas de los primeros faraones. Hacia el año 3.400 a. C. existían dos reinos principales en Egipto, uno de ellos gobernados desde la región del delta del Nilo, llamado Bajo Egipto, y el otro desde Nekhen, ciudad situada a 75 kilómetros al sur de Luxor, en el Alto Egipto. Estos dos reinos coexistieron hasta que, hacia 3.200 a. C., un rey de Nekhen a quien la tradición llama Menes, conquistó el norte y se convirtió en el primer rey del Alto y Bajo Egipto, título que se conservó a través de la historia del antiguo Egipto.

Menes fue el primero de un largo linaje de faraones cuyos nombres pasaron a los archivos del templo. "Faraón" es una palabra bíblica de la lengua egipcia que significa "gran casa" o "palacio" y aunque fue empleada en los últimos tiempos para referirse al rey nunca fue su título adecuado.

A las inundaciones del Nilo deben los egipcios no solo la fertilidad de sus valles, sino también el haber podido establecer uno de los más exactos calendarios de la antigüedad. Originalmente, el año agrícola estaba dividido en tres estaciones: Akhet (inundación), durante la cual el valle estaba cubierto por las aguas; Peret (invierno), en la que se procedía a la siembra y se esperaba la germinación y la maduración de las plantas; y Shemu (verano), durante el cual se producía la cosecha seguida de las operaciones de almacenaje.

El inicio del año se hizo corresponder durante mucho tiempo con el comienzo de la inundación hasta que los egipcios observaron que la elevación de las aguas coincidía con la aparición de la estrella Sothis (nuestra Sirio). Desde entonces, interpretando el hecho como la causa de la crecida del Nilo, consideraron la aparición de Sothis, con el comienzo oficial del año. Este fue dividido en tres periodos de cuatro meses de treinta días cada uno a los cuales se añadieron cinco días intercalares o epagómenos, obteniendo así un total de 365 días.

Este calendario era 6 horas más corto que el año real, así que cada cuatro años el año oficial se situaba con un día de antelación sobre al año astronómico. Los egipcios se dieron cuenta de ello, aunque no le pusieron remedio.

Vida económica

La economía egipcia era básicamente agrícola. Además de trigo, cebada y mijo, cosechaban frutas, legumbres, lino y algodón. La tierra era del faraón, es decir, del Estado, pero desde épocas remotas hasta los tiempos del imperio las cedió en usufructo a particulares.

El establecimiento del imperio trajo no sólo profundos cambios sociales, sino también económicos. Las tierras cultivables fueron explotadas directamente por el faraón mediante el trabajo de siervo y esclavos. Hacia estas fechas, la clase media casi desapareció cuando los artesanos fueron obligados a trabajar en las grandes construcciones del Estado, y el comercio se convirtió en monopolio estatal.

Ya hacia el 3000 a.C., existía un pequeño comercio con base en el trueque. Después del 2000 a.C., aparecieron verdaderas fábricas, en las que 20 o más trabajadores manufacturaban, bajo un mismo techo, cerámica, vidrio o textiles. Está producción y los excedentes de la cosecha de trigo permitieron desarrollar un comercio activo con Creta, Fenicia, Palestina, Siria, Nubia y más tarde, Arabia. Los egipcios compraban oro, plata, lapizlázuli, turquesa, especias, pero sobre todo madera, escasa en Egipto. El comercio se hacía en caravanas a través del desierto, en barcos de papiro, a lo largo del Nilo, o por las costas del Mediterráneo oriental. Para este comercio fue necesario establecer una "moneda". Al principio los precios se fijaron en cabezas de ganado. Más tarde, anillos de oro o cobre se emplearon como dinero. La riqueza y el volumen del comercio pueden apreciarse por el hecho de que se tuvieron que idear técnicas de contabilidad y recurrir al uso de recibos.

Agricultura Mesopotamica

La agricultura fue la principal actividad económica de la Mesopotamia antigua. Debido a las desfavorables condiciones naturales para esta práctica en una gran parte de este territorio, los hombres utilizaron los canales para poder obtener buenas cosechas. Debido a estas instalaciones fueron capaces de lograr muy altos rendimientos.

Mesopotamia, tenía un clima subtropical sin estación seca, estaba dividida en dos grandes zonas agrícolas. La alta Mesopotamia, extensión oriental del Creciente fértil, se encuentra por encima del límite de la isoyeta 200, lo que permitía una agricultura de secano, gracias a las lluvias de invierno y primavera. Esto se aplica también al alto Djézireh (alrededor del triángulo de Khabur), para Asiria y las estribaciones de las montañas Zagros. Al sur de una línea que va desde el curso medio del Balikh y el bajo Djézireh hasta Susa a lo largo de la cadena de los Zagros al este del Tigris es el área de la agricultura de regadío, porque no hay lluvia suficiente para que prospere una agricultura de secano.

Desde la perspectiva del relieve, el norte es una meseta, cuya parte septentrional es más alta. Por el contrario, la baja Mesopotamia es muy llana: la pendiente es muy pequeña o incluso nula en algunos lugares. El extremo sur, límite que ha cambiado en el curso de la historia antigua, es una zona pantanosa.

Los valles de Mesopotamia están bordeadas por el desierto y zonas esteparias, que desempeñan un papel importante en las actividades ganaderas. Las estepas, especialmente las de la alta Mesopotamia, y en particular las situadas cerca del Éufrates medio, se riegan a veces y se convierten en prados durante un par de semanas. El desierto, en la frontera con la Mesopotamia del oeste, recibe menos de 100 mm de lluvia por año en promedio, y por lo tanto es inservible para la agricultura, su uso como un espacio de paso estuvo limitado hasta que no se introdujo el camello en la región.


 actividades agrícolas

Las actividades agrícolas de la antigua Mesopotamia giran en torno a un tríptico formado por: campos de cereales/palmerales/huertos-jardines, todo complementado por el ganado, principalmente ovino. El cultivo de los cereales alcanzó elevados rendimientos en el regadío y, con la variedad de los cultivos (especialmente en los jardines) era uno de los puntos fuertes de la agricultura mesopotámica.

Los cereales
Mesopotamia es una gran tierra cerealista. El principal de ellos era la cebada, en (sumerio SE, en acadio še'u(m )). Principalmente porque se adaptaba mejor a las zonas secas y a los suelos salinos y al calor de la región. Era el alimento básico del país, y también sirvió como punto de referencia para el comercio antes de la introducción del dinero para reemplazarlo. El trigo ( ZIZ , zizzu (m )), también era cultivado, pero en cantidades más pequeñas, así como el espelta ( GIG , kibtu (m)). En el I milenio, se introdujo el arroz(kurangu), pero no de forma generalizada.

El material agrícola utilizado para la explotación agrícola de los cereales se mantuvo estable durante la historia de Mesopotamia, que más o menos se ha fijado en el comienzo de III Milenio ( lo que no significa que no se produjera un lento proceso de mejora ). Las labores se hacían con un arado (aparecido en el período de Uruk), de los que algunos modelos eran muy complejos, y dotados de un sembrador (a partir de las dinastías arcaicas). También se utilizaron la pala y la azada triangular de labranza. Las cosechas se hacían con la hoz dearcilla o de sílex. Una mejora fue la utilización de partes de metal para hacer estos materiales, incluyendo la reja del arado. si

Un texto sumerio conocido como el almanaque del granjero5 nos habla de las técnicas utilizadas para el cultivo de grano. Un padre explica a su hijo, un campesino como él, las técnicas para obtener un mejor rendimiento, que se transmitieron por la deidad agraria Ninurta misma. En primer lugar, se debe regar. El productor debe asegurar que el agua no se extienda demasiado. Después del drenaje, se necesita proteger la tierra húmeda del ganado que podría causar daños. Entonces debe limpiarse el terreno y vallarlo. Luego se divide el terreno en partes iguales, mientras que se «deja al sol del verano», mientras que por otro lado, se hacen las reparaciones necesarias en las herramientas. Una vez que el terreno está suficientemente bien trabajado, podemos arar y sembrar. Ambas operaciones se llevaban a cabo simultáneamente de conformidad con el texto (pero parece que se practica a veces una arada entre las dos faenas), utilizando un arado, y los trabajadores agrícolas iban detrás del arado colocando las semillas en el terreno a la profundidad adecuada. En los textos de la práctica, se ve que los trabajadores se agrupan por equipos, a menudo dirigidos por un jefe, pudiendo usar hasta dos o tres animales de tiro en el caso de las explotaciones más importantes. Estas fases se desarrollaban en otoño.

La única técnica de bonificación de las tierras certificada era el estercolado, durante el paso de los rebaños de ovejas después de la cosecha. Esto estaba más bien limitado, en general, se tenía que recurrir al descanso de las parcelas cada dos años si se trataba de tierras de calidad media, y si se les daba una explotación demasiado intensa o se salinizaban. Las mejores tierras podrían prescindir del descanso. Sin embargo, a veces se practicaba un lavado de las tierras con agua de los canales, para eliminar la sal que había subido a la superficie.

Cuando «el grano ha penetrado en el suelo», es necesario una plegaria a la diosa de los campos Ninkilim para eliminar todo aquello que puedan dañar la cosecha. Una vez que los primeros brotes salen de la tierra, hay que regar, luego la operación se repetirá de nuevo tres veces en diferentes etapas de la evolución de las plantas y, entonces, los resultados serán excelentes. El día propicio se procede a la cosecha. Los cosechadores trabajan en grupos de tres: un segador, un gavillador y otro sin tarea definida. La cosecha se hacía en la primavera, antes de las crecidas de los ríos.

Después de la cosecha viene la trilla, que se realizaba con un tribulum, un tablón de madera que lleva pegados piedras de sílex y que se para el grano y corta la paja, tirado por bueyes. Con este sistema, muy eficaz y rápido en comparación con el «golpeo», se separan el grano y la paja que se utilizaba como material de construcción. Luego se aventaba el grano con horquillas para limpiarlo.

Una vez que la cosecha acaba, se guarda el grano en los graneros, siempre preservado de la humedad.

Los cereales podían ser cocidos en forma de gachas, de tortas de pan, o de alimento para los animales. La cebada también se podía utilizar para hacer cerveza (KAŠ, šikaru(m)), después de la fermentación. Era la bebida alcohólica más consumida en Mesopotamia, con mucho, su producción era muy rentable. En general, las mujeres se ocupaban de la producción de cerveza.

La cebada también se utiliza como medio de pago corriente

El cultivo de los cereales en Mesopotamia era un trabajo muy importante y bien organizado. Se requería una organización colectiva de los trabajadores para gestionar el agua, así como para el trabajo de campo. En los períodos en que la recuperación de tierras se podía hacer correctamente, era posible lograr rendimientos elevados en las tierras de la baja Mesopotamia hasta el 20/1, en el mejor de los casos, aunque el 10/1 parece más común, según algunas estimaciones. En la alta Mesopotamia, la situación era más difícil y es probable que se produjera escasez. El terreno en el que se practicaba la agricultura de secano las tierras tenían bajo rendimiento de alrededor de 3/1, mientras que en las zonas de regadío la situación era mejor(hasta 7/1).

El cultivo de la palmera datilera
ocupó un importante lugar en Mesopotamia, especialmente en la mitad sur. Este árbol necesita mucha agua, y se encuentra a lo largo de los cursos de agua en su estado natural. Soporta bastante los suelos salinizados, mientras disfruta del sol y del calor. Teniendo condiciones favorables para su desarrollo en la baja Mesopotamia.

La palmera se cultivaba en grandes palmerales que vemos representados en algunos bajo relieves en el período neeo sumerio. Eran de regadío, y se dividían en varios lotes que constaban de árboles plantados al mismo tiempo. Más comunes en el sur de Mesopotamia, dependían de la administración de las grandes organizaciones. La palma está muy extendida en la naturaleza, la palma solo se plantaba cuando se quería mejorar el cultivo y el rendimiento de este árbol. La altas palmeras servían como refugio para otros cultivos de hortalizas, protegiéndolos del viento, de las tormentas de arena y del calor . El palmeral y los jardines suelen ser la misma cosa.

La palma no comienza a dar sus frutos hasta aproximadamente el quinto año, y vive unos sesenta años, por lo que era necesario una inversión a mediano plazo para desarrollar un palmeral y, a continuación, plantar nuevos árboles con regularidad. Mesopotamian había desarrollado la técnica de la fecundación de las palmeras: el polen masculino era fijado en los tallos femeninos que estaban la parte superior del árbol, lo que aumentaba el rendimiento de esta.

La palmera es un árbol muy práctico, ya que de su cultivo se pueden obtener muchos productos. En primer lugar, madera. Es uno de los pocos árboles que crecen en el sur de Mesopotamia, y por lo tanto la única fuente de madera, aunque su calidad no es la mejor entre los árboles, pero es buena para construir barcos, y también como vigas para los techos de las casas. La palmera da dátiles, que constituyen uno de los alimentos básicos de los habitantes de Mesopotamia. Su alto contenido calórico hace de él un alimento importante. Su hueso puede también ser utilizado como combustible o, molido, como piensos para el ganado. También se puede obtener de él una fuerte bebida, el vino de palma (en realidad una especie de cerveza).

Otros productos agrícolas
El lino (GADA, kitū(m)) era aparentemente muy poco cultivado en Mesopotamia antes de la I milenio, aunque se conocía desde el Neolítico. Se utilizaba principalmente para la industria textil, pero sus semillas podían ser consumidas o utilizadas para la producción de aceite.

El sésamo (ŠE.GIŠ.Ì šamaššammū(m)) es el cultivo más importante después de los cereales. Se introdujo en Mesopotamia hacia el final del III milenio desde la India. Su cultivo requiere riego; la siembra se realiza en primavera y la cosecha a finales de verano. Se obtenía aceite, utilizado para la alimentación, el cuidado personal y la iluminación. Los granos también pueden ser consumidos.

En los jardines (GIŠ.KIRI6, kirū(m)), que podían estar formados por palmeras, se plantaban diferentes legumbres, no parece que se hubiesen especializado en un tipo de producto. Son principalmente la lechuga, los pepinos, puerros, ajos, cebollas, leguminosas lentejas garbanzos,judías). También tenían árboles frutales, principalmente granadas e higueras. Los jardines de los reyes neo-asirios tenían una mayor variedad de productos, incluidos intentos de adaptar el olivo.

La vid crecía en el norte de Mesopotamia, y menos en el sur. Se consumía la uva o se extraía vino (GEŠTIN, karānu(m)). El vino se consumía muy poco en comparación con la cerveza, y era un lujo.

martes, 15 de abril de 2014

Personajes Destacados: Egipto

Akhenatón

En el reinado de Akhenatón, fueron abolidos los dioses tradicionales egipcios; solo se siguió venerando al dios-sol. Para romper los lazos con los demás dioses, Akhenatón fundó una nueva capital y cerró todos los templos menos los del dios-sol. La reina Nefertiti ayudó a su esposo a establecer el culto al dios-sol Atón, y probablemente reinó conjuntamente con Akhenatón .


Hatshepsut :

Hatshepsut fue una resuelta mujer que gobernó Egipto durante unos 20 años. Debería haber sido regente en nombre de su joven hijastro Tutmosis III, pero empuñó con firmeza las riendas del poder. Llevaba corona de faraón y la barba de ceremonia.


Ramsés II :

Reino en Egipto durante 67 años. Construyó más monumentos y levantó más estatuas que ningún otro faraón. Entre sus edificaciones está el complejo funerario de la orilla occidental, en Tebas, hoy denominado Ramesseum.


Tutmosis IV :

Fue famoso porque mandó a liberar a la gran esfinge de Gizeh de la arena del desierto que se había acumulado sobre ella.


Tutankhamón :

El rey Tutankhamón subió al trono con 9 años de edad solamente. Es evidente que le aconsejaron sus altos dignatarios, pero al parecer decidió restablecer los dioses antiguos abolidos por Akhenatón.




Personajes destacados: Mesopotamia

Sargón el Grande

Sargón el Grande, rey de Acad (2335 a.C. al 2279 a.C.) fue la primera persona de la historia en crear un Imperio. La capital de este imperio fue Acadia o Agadé o Akkad. El Imperio acadio se puede considerar que se extendió desde el Golfo Pérsico hasta el mar Mediterráneo, los ríos Tigris y Éufrates, territorios de Irán y Siria y quizá partes de la actual Turquía.

La leyenda dice que Sargón era el copero de Urzababa, el rey de Kish en Sumer. De algún modo logró hacerse con el poder de la ciudad y en la batalla de Uruk, venció al sumerio Lugalzagesi, logrando el dominio de Mesopotamia. Sus hijos son Rimush, Manishtushu y su hija Enheduanna. Sargón murió alrededor de 2279 a.C. Le sucedió su hijo Rimush.


Naram-Sin

(2254 a. C. - 2218 a. C. de la cronología media) fue el cuarto rey de el Imperio acadio, que abarcó la totalidad deMesopotamia.

Bajo Naram-Sin, tercer sucesor y nieto de Sargon I, el Imperio acadio alcanzó su cenit. Comenzó su reinado con una gran sublevación de más de veinte reyes mesopotámicos a los que venció con contundencia. A partir de ahí Naram-Sin se lanzaría a la conquista del mundo conocido, extendiendo sus dominios desde Elam al mar Mediterráneo. Conquistó Siria, la región de Alepo y descendió hasta el Sinaí, que fue arrebatado a Egipto. Tales fueron sus triunfos que ordenó esculpir la estela de Naram-Sim y se autoproclamó dios.

Fue el primer rey mesopotámico en proclamar su divinidad, y el primero en ser llamado "rey de las cuatro partes del mundo"

Tuvo tratos con el Valle del Indo (Meluhha para los acadios) y controló gran parte del territorio del golfo Pérsico. Naram-Sin expandió su imperio derrotando al rey de Magan y las tribus de los montes Tauro. Construyó los centros administrativos de Tell Brak y Nínive y continuó con la política de nombrar a familiares para ocupar cargos rituales o religiosos en diversas ciudades y templos del imperio, o como gobernadores para mantener un control efectivo y muy centralizado de los diferentes territorios del imperio.


Hammurabi

Hammurabi se convirtió en el primer rey del Imperio Babilónico y extendió el control de Babilonia sobre Mesopotamia. Pero a sus sucesores no les fue posible mantenerlo. El gran legado de Hammurabi es el Código de Hammurabi, uno de los primeros códigos de leyes escritas de la Historia. Fueron inscritas en una estela de piedra de 2,4 m de altura, de procedencia desconocida pero encontrada en Persia en 1901.

Religión antiguo Egipto

Creencias religiosas

Practicaban la zoolatría (culto a animales), creían en la encarnación en animales, por ejemplo APIS, el buey negro de Memfis; Meru Hur el toro blanco de Heliópolis .

El pueblo egipcio era muy religioso. Cada provincia tenía sus dioses particulares, pero sobre todo adoraban a una triada, y la figura principal era el dios Sol, llamado Osiris en Abydos, Phtah en Menfis, Ra en Heliópolis, Amón en Tebas.

Cada dios tenía una mujer y un hijo: la mujer de Osiris era Isis y su hijo era Horus, el cual simbolizaba al sol naciente. A cada dios se le atribuía una historia propia , un mito que variaba de una provincia a otra. Eran representados con forma humana o animal, o bien con forma mixta: mitad animal, mitad humanos: Horus se representa como un hombre con cabeza de halcón. Los egipcios consideraban sagrados a un gran número de animales como por ejemplo el buey, el escarabajo, el ibis, el cocodrilo, el gato, halcón. Cada dios se representaba bajo las formas de estos animales, que los sacerdotes reconocían por determinados signos y al cual rendían culto. El más conocido de estos cultos es el del buey Apis, reencarnación de Phtah en Menfis; Apis tenía su templo y sus sacerdotes; después de su muerte se le embalsamaba y su momia se depositaba en un cementerio especial, el Serapeum, descubierto por el sabio francés Mariette en 1851.

Daban especial importancia al culto de los muertos. Creían en una forma futura e imaginaban, sobre todo a los primeros tiempos, que el hombre poseía un "doble", especie de replica del cuerpo, invisible e inmaterial, el cual, después de la muerte debía encontrar asilo en una tumba; pero para que este pudiese vivir, el cuerpo debía de ser preservado de la destrucción.

Por esto se embalsamaban los cadáveres, convirtiéndolos en momias, las cuales, depositadas en sitios secos, al abrigo de las crecidas del Nilo se conservaban indefinidamente.

Creían que el destino del alma después de la muerte, su destrucción o felicidad dependía de la conducta que el individuo había practicado en vida. Para que el muerto pudiese defender su causa ante el tribunal de Osiris, se colocaba al lado de su sarcófago el Libro de los muertos, especie de guía para el otro mundo, donde el muerto encontraba las indicaciones de todo lo que debía hacer par justificarse ante sus jueces.

Razón tenía Herodoto, el gran historiador griego, al referirse a los egipcios como "los mas religiosos de todos los hombres". Admirando este ilustre viajero de la proliferación de los dioses en las tierras del Nilo, dijo igualmente de sus habitantes : "Oh buenas gentes, a quienes hasta en sus mitos huertos nacen dioses".

Otra de las causas del atraso de la verdadera cultura y por lo mismo de la especulación filosófica entre los egipcios, fue la organización misma del estado absolutista, bajo la autoridad despótica y omnímoda del Faraón. A este se consideraba como hijo de dios y personificación de la divinidad en la tierra, a su muerte, entraba a figurar, automáticamente, entre los dioses inmortales.

Las nobles conquistas del espíritu y la razón, una de las mas gloriosas de las cuáles es la filosofía, o la investigación del como y el porqué de las cosas, no medra allí donde la fuerza bruta sojuzga al espíritu y donde el látigo del amo habla mas recio que todas las voces del alma.

No fue otro el medio en que vive su historia el Egipto faraónico. La enormidad de las realizaciones materiales de este pueblo, en pirámides, ciudades, templos, estatuas, canales, mausoleos, etc., no guarda proporción de ninguna clase con lo escaso de su desarrollo espiritual.

Tan solo un pueblo de esclavos, bajo la consigna de un déspota, pudo haber levantado aquellos inútiles colosos de materia., ninguno de los cuales tiene la grandeza espiritual y eterna que admiramos, verbigracia, en las grandes creaciones del arte y el pensamiento de griegos.


Religión de la mesopotamia antigua


La religión era politeísta, en cada ciudad se adoraba a distintos dioses, aunque había algunos comunes. Entre estos podemos ver a:
Anu: dios del cielo y padre de los dioses.
Enki: dios de la Sabiduría
Nannar: dios de la Luna
Utu: dios del Sol (hacia el 5100 a. C. se llamaba Ninurta).
Inanna: diosa Venus
Ea: creador de los hombres
Enlil: dios de la agricultura.

En el siglo XVII a. C., el rey Hammurabi unificó el Estado, hizo de Babilonia la capital del imperio e impuso como dios principal a Marduk. Este dios encargado de restablecer el orden celeste, de hacer surgir la tierra del mar y de esculpir el cuerpo del primer hombre antes de repartir los dominios del universo entre los demás

Algo que los caracterizaba era que sus dioses estaban asociados a distintas actividades, es decir que tenían dioses de la ganadería, escritura, confección, etc. Esto hizo que ellos tuvieran una religión muy amplia.

Historia y Cultura Egipcia


Orígenes

Los egipcios fueron un pueblo conservador por excelencia, lo que puede también explicar la fase relativamente atrasada en que se detuvo su religión; además de aceptar divinidades de otras razas, con las que entraron en relaciones hostiles o amistosas, conservaron con celoso cuidado las de las diversas religiones del país.

A los antiguos les atribuyó un origen africano creyendo que venían del Alto Nilo. Se sabe que hoy Etiopía, lejos de colonizar Egipto, fue colonizada por él, y que el pueblo egipcio desciende del grupo hamita de raza blanca, cuyas tribus poblaron Africa del Norte.

Cabe agregar que los egipcios estuvieron en un tiempo bajo dominio de los hicsos (grupo asiático) hasta que los gobernadores tebanos del Alto Egipto lograron derrotarlos y expulsarlos (1580 a. C). Se inició entonces un período conocido como Nuevo Imperio, caracterizado por las conquistas militares de Egipto. Posteriormente, Egipto fue conquistada por otros pueblos.

Los egipcios fueron los más notables representantes de la raza camita, una raza africana que constituyó el núcleo de los primeros pueblos mediterráneos, y a la que se le suele asignar la mayor parte de las estirpes y lenguas que no pertenecen a las 2 grandes familias : la indoeuropea y la semita. Camita son, el copto, derivado directamente del egipcio el grupo de lenguas berberiscas, que todavía se habla en el Africa Septentrional, y la raza "kushita" que comprende, entre otros, el somalí, el gala y el dankali; al tronco camita parece corresponder, además, pueblos como los egeos de la civilización minoica de Creta; los vascos de España, los drávidas de la India, y algunas razas de la Polinesia.

En cuanto a los egipcios, en siglos pasados se les propuso originarios de una región llamada Punt, situada probablemente a lo largo de la costa Somalí. Estos antiquísimos Punistas procedentes del sur africano y convertidos en indígenas de las orillas del Nilo, habrían sido después sometidos por invasores septentrionales, portadores de una civilización más elevada que produjo el nacimiento de las dinastías.

En el curso del río se basa la posterior subdivisión del país en Alto Egipto (Tebaida), Medio Egipto (Heptanomida) y Bajo Egipto (Delta) con esta división se corresponden los tres grandes períodos históricos : Memfita, Tebano y Saíta, entre los cuales se distribuyen treinta y tres dinastías de faraones.

Sin el Nilo, todo el territorio egipcio sería un desierto árido e inculto. Es este río el que trae de lejanas regiones, en las que las precipitaciones son muy copiosas, el agua que permite junto a sus riberas los cultivos y la vida. Estas aguas a veces se desbordan originando las periódicas crecidas que obligan a los campesinos a un largo lapso de inactividad aunque aveces resultan insuficientes, sobre todo en las tierras distantes del curso del río.

Las pérdidas sufridas en la zona pantanosa y la carencia de afluentes en esta región árida comprometería quizá la existencia misma del río en el larguísimo recorrido medio e inferior, y el Nilo se agotaría a través de los miles de kilómetros de desierto que se interpone antes de alcanzar el mar.

El régimen hidrográfico del río Nilo se caracteriza por 2 crecidas anuales que se producen en verano de modo poco regular, por lo menos en su curso medio y bajo. El nivel del río comienza a subir en junio y alcanza su máximo en septiembre, para descender después gradualmente, hasta alcanzar su nivel más bajo entre febrero y junio. Las crecidas del Nilo se deben a la abundante aporte de sus 2 afluentes de la derecha, el Nilo Azul y el Atbara. En la crecida estival máxima del Nilo, ésta procede aproximadamente en un 80% del Nilo Azul, en un 15% del Atbara y sólo en un 5% del Nilo Blanco. El aporte invernal aveces es debido en gran parte al Nilo Blanco. Por ello, la prosperidad de Egipto depende de la crecida anual del Nilo que, al inundar una prolongada faja a lo largo de sus orillas las riega y fertiliza, depositando sobre ellas una sutil capa de limo.

El clima de Egipto es de tipo desértico mitigado únicamente el la costa mediterránea. Se caracteriza por la extrema escasez o incluso la falta absoluta de lluvias, por un cielo sereno durante largos espacios de tiempo, por temperaturas elevadas todo el año.

Durante varios siglos, el Alto Egipto afirma su unidad frente a la rebeldía del Delta, que se ha desarrollado completamente como una sociedad agrícola con artesanías y ciudades. El Alto Egipto mantiene su personalidad frente a los nubios del sur, los libios del oeste y los beduinos del desierto del este y de la península del Sinaí.

Se citan 3 reyes, llamados Escorpión, Narmer y Horus, como los unificadores de Egipto.

Egipto aparece precisamente como el "Reino de los 2 países" El Alto y el Bajo y su rey es una divinidad. Esta vive en el rey como en la imagen o en el animal sagrado; al morir el rey pasa a su sucesor. El rey es la encarnación de Horus, y tal concepción reposa en ideas bien vivas sobre la función religiosa del jefe de la horda primitiva. En las 2 coronas, la blanca y en forma de alto gorro o tiara del Alto Egipto y la roja baja gorra del Bajo, se resume la hazaña cultural de la unificación del país y la creación de una entidad de importancia política antes nunca conocida.

De las 5 dinastías que la ciencia moderna asigna al primer periodo de la historia egipcia, o sea, el llamado Imperio Antiguo, que durante las 2 primeras dinastías "tanitas" tuvo la capital en Tanis, y de la tercera en adelante, en Menfis, solamente la cuarta comienza a alcanzar relieve gracias a la "Piedra de Palermo", que nos revela algunas particularidades acerca del reinado de su fundador y gracias también a las 3 grandes pirámides erigidas en Gizeh.

Con la misma dinastía, comenzó un período intermedio de trastornos internos que duro hasta la XI dinastía; en la actualidad al Imperio Medio se le asigna solamente las dinastías XI y XII. Siguió un segundo período intermedio que coincide con la presencia en el Delta de los hycsos, semitas invasores; después comienza la triunfante ascensión del Imperio Nuevo. En el último período, de decadencia y trastornos, el centro de la vida social, oficial y cultura se traslado hacia el Bajo Egipto; fueron capitales alternativamente, Tanis, Sais, Mendes, Sebenytos. A una dinastía de reyes sacerdotes y a 2 dinastías libias, siguió una etíope; después una nacional, que señaló un renacimiento espiritual y literario; tras el paréntesis que significo la dominación persa, reinaron en menos de un siglo las 3 últimas dinastías de faraones. La conquista por parte de Alejandro Magno, la dinastía de los Ptolomeos, la ocupación romana, la invasión árabe, son los principales hechos políticos que llevaron al gradual debilitamiento y extinción de todo lo egipcio.


Cultura egipcia

La historia del Egipto Antiguo se divide en 3 imperios con intervalos de dominación extranjera y guerras internas. El Imperio Antiguo se caracterizó por el florecimiento de las artes y la construcción de las pirámides. Durante el Imperio Medio (2050-1800 a. C), tras una etapa de decadencia, Egipto conoció un período de esplendor en su economía, literatura y artes. En el Imperio Nuevo (1567-1085 a. C.) el país alcanzó su edad dorada conquistando a los pueblos vecinos y expandiendo su territorio bajo la dirección de los faraones de la XVIII dinastía.
La decadencia del imperio se dio hacia 1075 a. C., a raíz de las diversas invasiones de otros pueblos, las cuales modificaron la división y extensión del territorio de Egipto.

Organización política y social

La organización sociopolítica del pueblo egipcio obedeció a la relación primaria que, desde un principio, se estableció entre la dimensión religiosa y el aspecto económico de la subsistencia básica: nos referimos a la divinización del Nilo como fuente primordial de sustento. Este esquema mental prefigura como una forma de mando en la que es un solo individuo el que reúne en sí los poderes político, judicial y administrativo, así como la autoridad religiosa. De aquí que fuera el faraón ("Gran Casa") quien ocupara el puesto supremo en el gobierno, en la escala social, en la jerarquía sacerdotal y que, además, fuera venerado como una divinidad, siendo este último aspecto de gran relevancia. A esta forma de gobierno, cuyo fundamento es la religión, se le conoce con el nombre de teocracia.

Eje de todas las actividades y revestido de poder absoluto, el faraón y su familia se destacaban claramente respecto de los demás hombres. La rígida división de clases egipcia obedecía, también, a la necesidad de organizar y controlar, hasta en sus más mínimos detalles, la vida de los súbditos de un imperio tan vasto.

Por debajo del faraón y la familia real, la influyente clase sacerdotal desempeñó un papel decisivo en los acontecimientos que constituyen la historia de Egipto. En el siguiente peldaño social hallamos la clase de los funcionarios o cuerpo administrativo, integrada por nobles que contaban con amplios privilegios e influían, como los sacerdotes, poderosamente en el faraón. Dentro de este sector, los escribas se señalaban como figuras claves del imperio, ya que en sus manos —provistas con cálamos para escribir, tintas y papiros— estaba la tarea de consignar por escrito leyes y edictos imperiales, informes administrativos, actividades comerciales y textos sagrados.

Venía en seguida la clase de los soldados profesionales, en tanto que comerciantes y artesanos constituían el quinto estrato de la jerarquía social egipcia. Los comerciantes, sobre todo, se destacaban como elementos de valor inapreciable dentro de un imperio rico y próspero, ya que mediante sus actividades de importación y exportación de mercancías eran quienes, en gran parte contribuían a mantener la supremacía egipcia.

Los campesinos formaban la sexta clase social, y es fácil reconocer su importancia teniendo presente que Egipto era un país fundamentalmente agrícola. Por debajo del campesino se encontraban los esclavos. Éstos carecían de derechos y tenían a su cargo las labores más pesadas.

Estrato social de los habitantes de Egipto



Esclavitud de lujo

En Egipto existía la esclavitud, pero no en el sentido clásico de la palabra. Los siervos "forzosos" tenían derechos legales, percibían salario y hasta podían ser ascendidos. Los malos tratos no eran frecuentes, y cuando ocurrían, el esclavo tenía derecho a reclamar ante los tribunales, aunque únicamente si el castigo había sido injusto. Para servir en las mejores familias incluso había voluntarios. A veces, personas arruinadas se vendían a sí mismas a familias de buena posición. Los esclavos adscritos al servicio doméstico podían considerárseles afortunados. Además de alojamiento y comida, su dueño estaba obligado a suministrarles una cantidad de telas, aceites y vestidos.

Muchos piensan que las pirámides fueron obras de esclavos, pero en realidad fueron obras de personas libres, eso sí, a contratos que les obligaba prestar servicios al Estado durante los meses de crecida del Nilo. El papel de los esclavos no fue muy relevante en la economía de Egipto, a pesar de lo que la Biblia da a entender. Es durante el Imperio Antiguo (2635-2154 a.C.) —la época en que se contribuyeron las pirámides— cuando más clara se presenta esta peculiaridad, hasta el punto de que el egiptólogo Joseph Padró Parcerisa, afirma rotundamente: "En esa época no hubo esclavos". Sin embargo es un fenómeno que difícilmente puede desligarse se las sociedades de la antigüedad.

Pero el mismo Joseph Padró añade inmediatamente: "Ahora bien, el Estado, en sus campañas de guerra, podía hacer prisioneros de guerra. Considerados como botín, eran deportados a Egipto y obligados a realizar trabajos forzados en las propiedades del propia Estado: son los llamados esclavos reales".

Sobre esto existe una poderosa constancia de una expedición llevada a cabo por el primer faraón de la IV dinastía, Snofru, de la que regresó con 7,000 cautivos que acabarían convertidos en esclavos reales. Pero el faraón no era el único poseedor de trabajadores forzosos, se tiene una constancia de que en el Bajo Egipto hubo ese tipo de siervos que eran distribuidos en templos y casas particulares.

La Biblia con el caso de José nos aporta más datos sobre la esclavitud en Egipto, como que el comercio de esclavos no era cosa rara, así como que los esclavos podían hacer carrera, puesto que de un simple esclavo llegó a tener un lugar preponderante en la casa de Potifar, que incluso lo elevó al grado de "mayordomo de la casa". El caso de José quizá sea demasiado aislado como para aventurarse a hacer conclusiones generales; pero, el texto nos muestra el buen trato que se le daba a los esclavos. Existían normas jurídicas que protegían al esclavo e incluso en el "Libro de los muertos", una de sus fórmulas dice: "No perjudiqué a un esclavo ante su amo".

Ahora bien, es también en el Libro de los Muertos donde puede leerse una frase que encierra una inquietante sugerencia: "...mi nombre no llegó a las funciones de un jefe de esclavos". Más contundentes aún resultan ciertos bajorrelieves en los que aparecen prisioneros nubios de rodillas, maniatados y sujetos unos a otros en hilera por el cuello. En otro conocido relieve, la escena representa a un grupo de esclavos castigados por un guardián que enarbola una vara. Dichas escenas contrastan con las numerosas pinturas en las que sirvientas (esclavas tal vez) atienden a sus señoras durante la celebración de elegantes banquetes.

"Muertos vivos o vivos para matar", es la traducción literal de la palabra con la que los antiguos egipcios designaba a sus esclavos. Ciertamente mejor tratados que en otras civilizaciones, su condición no era, sin embargo, envidiable, y variaba mucho unos de otros. Los más afortunados eran los que estaban adscritos a servicios domésticos, pero muchos otros acababan en las minas de cobre y oro de Nubia y el Sinaí, lugares donde el climas y el trabajo producían gran mortandad.

Faraones de Egipto

El país pertenece al faraón, hijo de Ra, el sol, encarnación de el dios halcón Horus. Se le rinde culto como a un dios, y los artistas lo representan con atributos divinos: el halcón y el disco solar encerrado entre dos cuernos.

Su autoridad se ejerce por intermedio de los funcionarios, estrictamente jerarquizados, y reclutados entre los escribas o egipcios instruidos, y el ejército, mitad nacional y mitad mercenario.

Los sacerdotes eran los todos poderosos en la sociedad egipcia, por el prestigio mismo de su dignidad y por sus inmensas riquezas. Cada colegio estaba dirigido por un gran sacerdote.

El pueblo, además de la burguesía rica e industriosa de las actividades, se compone de aldeanos, sujetos al servicio, sometidos a mucha obligaciones, y cuya situación es bastante miserable. Egipto es sobre todo una región de producción agrícola; el comercio estaba en manos de los extranjeros